Sexo IKEA
29 janvier 2006
Es una revolución social. Todas las semanas, miles de fieles se montan en sus coches y peregrinan a Oviedo o a Madrid (en Galicia no tenemos templo) para adorar a Santa Ikea y regresar, fervorosos, con los maleteros llenos de reliquias.
Y es que Ikea es al consumo lo que en su día fueron los huesos del Apóstol al catolicismo, pero con sucursales.
Los católogos de Ikea son más codiciados que el “especial brasileñas” de la Penthouse, y algunos incluso los coleccionan con la avidez propia del fanatismo.
Ikea, es sinónimo de vida fácil, cómoda, bien de precio y atractiva...hace que nos sintamos un poco más libres (los muebles, te los montas tú sola). Pero sobre todo, Ikea se ha convertido en el nuevo paradigma de la vida cotidiana (¿debería decir, posmoderna?): corre-coge-móntatelo-tú-sola-y cuando-te-canses-tíralo-y-vuelta-a-empezar.
Así que cuando me ofrezcan sexo fácil, cómodo, bien de precio y atractivo (sexo Ikea, a fin de cuentas) me esperaré lo peor... a saber, que al final, me lo tendré que montar yo sola.